Antes de iniciar un viaje, sobre todo, si es un trayecto largo hasta el destino vacacional, se recomienda siempre preparar el vehículo previamente. Hay algunas tareas básicas como comprobar el estado de los neumáticos, la presión, el aceite, los líquidos, el climatizador… Así evitarás sorpresas en forma de quedarte tirado.

El depósito de combustible lleno, la recomendación de la DGT

Tiene razón, porque en esta época del año, con tantos desplazamientos, son bastante frecuentes los atascos y las retenciones, no ya en las salidas y en los accesos a las ciudades o en los lugares de vacaciones, sino también en algunas autovías y autopistas.

Y no es nada agradable que te pille un atasco con el depósito en la reserva o en un nivel bajo sin saber si podrás llegar a la gasolina más cercana, sin poder escapar del tráfico.

No olvidemos que el consumo aumenta en este tipo de escenarios por el constante arranque y detención del motor. Es casi como circular por ciudad. Asimismo, el uso del climatizador también incrementa el consumo de carburante.

Según, “diversos estudios y expertos en automoción señalan que el uso del aire acondicionado puede incrementar el consumo de combustible entre un 5% y un 10%, dependiendo de varios factores como la eficiencia del sistema, el tamaño del vehículo, y las condiciones de conducción”.

Por tanto, más vale llenar el tanque hasta arriba por si te pilla un atasco de esos en los que estar muchos minutos parado y evitar la angustia por no poder acceder a una estación de servicio.

Esta medida preventiva se suma a otros consejos, como revisar los neumáticos, los frenos y las luces del vehículo y programar la ruta con antelación. Igualmente conviene descansar adecuadamente antes del viaje y evitar distracciones como el uso del móvil.

Por último, durante el trayecto, mantener la distancia de seguridad entre vehículos y utilizar correctamente los sistemas de retención (cinturón o sillitas infantiles) son aspectos esenciales para garantizar la seguridad.

Una llamada a la prudencia

En otro orden de cosas, la Dirección General de Tráfico hace una llamada a la prudencia ante los datos de siniestralidad y muertes que estamos conociendo. En todo el mes de julio han fallecido 111 personas en accidentes de tráfico, de las cuales 36 fueron motoristas.

Son cifras preocupantes que requiere tomar conciencia de su gravedad para evitar que las vacaciones  se conviertan en un momento trágico.

Es importante recordar que el tráfico en verano presenta unas características diferentes a las que se producen en otra época del año:

  • Mayor tránsito de vehículos en carreteras secundarias, las más letales en términos de siniestralidad.
  • Incremento de desplazamientos de largo recorrido en días laborales y sobre todo durante los fines de semana. En cambio, menor conflictividad en los accesos a las grandes ciudades en la hora punta de entradas y salida de los lugares de trabajo en los días laborables.
  • Aumento de los desplazamientos nocturnos.
  • Circulación conflictiva en carreteras que comunican poblaciones del litoral y zonas turísticas de costa con las playas.
  • Mayor presencia de ciclistas y peatones en carretera. Por lo que desde Tráfico se insiste, una vez más, en que la prudencia y el respeto de las normas de circulación son las únicas armas para combatir la siniestralidad al volante.