La preocupación por la seguridad vial continúa en las máximas autoridades. La gran cantidad de vehículos que circulan cada día por las ciudades generan infinidad de situaciones de riego, las cuales se incrementan si los conductores no respetan las señalizaciones.

Una es la de sobrepasar la línea continua y cambiarse de carril, por lo que la DGT trabaja en la incorporación de cámaras de detección para evitarlo.

Los nuevos radares de línea continua o cambio de carril

El cambio de carril se puede realizar siempre y cuando haya una línea discontinua, pero cuando la señal pintada en el asfalto sea continua, está prohibido. Esto lo recoge el Artículo 167 del Reglamento General de Circulación: «Consistente en una línea continua sobre la calzada significa que ningún conductor con su vehículo o animal debe atravesarla ni circular con su vehículo sobre ella ni, cuando la marca separe los dos sentidos de circulación, circular por la izquierda de aquella».

No respetarla se traduce en una multa de 200 euros, aunque por el momento no conlleva la retirada de puntos. Para controlar estas situaciones, la DGT ha instalado cámaras que controlan un total de cuatro puntos en toda España, aunque todos ellos están dentro de la Comunidad de Madrid.

Lugares en donde están los radares de línea continua:

  • MADRID, A1 en el km 15,95 D (en sentido decreciente en Alcobendas)
  • MADRID, A2 en el km 11,8 D (cerca del Aeropuerto de Barajas)
  • MADRID, A42 en el km 16,9 D (cerca de Getafe)
  • MADRID, A6 en el km 20,2 D (cerca de Las Rozas)

Su funcionamiento es similar al de los radares de tramo, en donde una cámara recoge el número de matrícula del vehículo al inicio del carril en donde comienza la línea continua y otra más adelante confirma que dicho vehículo no se ha cambiado, por lo que no ha pisado la marca continua.

La sanción se ratifica en el Centro de Tratamiento de Denuncias Automatizadas, quien recibe las fotografías, comprueba la veracidad y tramita la multa de 200 euros.

Unas cámaras para reducir los accidentes
El motivo principal por el que se incorporan estos radares de línea continua responde a la cantidad de accidentes que se producen en las incorporaciones. Parte de los impactos laterales entre los vehículos vienen debido a que un conductor no respeta la señal que impide el cambio de carril y lo hace en un momento que no debe, por lo que el resto no se lo espera y acaban chocando.

Según los datos, hubo un total de 8.761 accidentes con víctimas en vías urbanas e interurbanas al pisar la línea continua, con 45 fallecidos. El estudio de Fesvial también dio a conocer que un 30% de los conductores ha pisado dicha marca al adelantar en el periodo comprendido entre el 2013 y 2022, por lo que se comprueba la importancia de respetar las normas.