Desde el 6 de julio de 2024, todos los coches nuevos matriculados en Europa deben incorporar diez sistemas de ayuda a la conducción, los llamados ADAS (Advanced Driver Assistance Systems). Eso ha generado beneficios para la seguridad vial, pero para conocer su impacto real, qué se sabe de ellos y los límites que tiene en España, Bosch y Fesvial presentan un nuevo informe dentro del Proyecto Vidas.

Dicho informe cuenta con cinco estudios independientes que han permitido hacer una radiografía de los ADAS.

Resultados de los estudios sobre los ADAS
Las estimaciones de la Comisión Europea aseguran que estos sistemas de ayuda a la conducción pueden evitar 25.000 fallecidos y más de 140.000 heridos graves en las carreteras europeas a lo largo de la próxima década.

Ahora, gracias al Proyecto Vida, conocemos cómo los ADAS pueden mejorar la siniestralidad vial en España y cuál es la opinión de los conductores españoles. La colaboración de Bosch y Fesvial deja cinco estudios independientes (documental, epidemiológico, sociológico, comercial y técnico) que permiten conocer más sobre este aspecto.

Por un lado, si todos los vehículos tuvieran los ADAS, se podrían mitigar el 40% de los accidentes, con un beneficio del 37% en las lesiones graves y un 29% de fallecidos. Muchos de esos infortunios se producen por las distracciones, fatiga y somnolencia, unas causas humanas que son factores de riesgo y que se verían beneficiadas por los sistemas de ayuda a la conducción.

Los informes también reconocen que el 40% de los conductores no sabe qué sistemas tiene su vehículo, además de que muchos creen que pueden gestionar el peligro mejor. Otra de las cosas que revelan los estudios es que solo un tercio de los compradores ve los ADAS como algo importante, y muchos miran antes el precio o las prestaciones del coche. Sin embargo, el 93% de los vendedores los considera esenciales, y uno de cada tres lo usa como un argumento en su venta.

Otro resultado que arroja el estudio es que existe una barrera de implantación, ya que el alto coste de reparación, la falta de piezas y la escasa formación en los ADAS hace que algunos conductores no los usen. La brecha es mayor en los de mayor edad, que temen su complejidad, aunque valoran más la utilidad frente a los jóvenes, quienes confían más en sus dotes al volante.

  • Los ADAS podrían reducir un 40% de los accidentes, un 37% de lesiones graves y un 29% de muertes
  • Las distracciones, fatiga y somnolencia son los mayores factores de riesgo al volante
  • El 40% de los conductores no sabe qué ADAS tiene su vehículo
  • Uno de cada tres conductores no mira los ADAS al comprar su vehículo
  • El 93% de los vendedores usa los ADAS como aliciente para vender
  • El coste de reparación, falta de piezas y poco conocimiento provocan un menor uso de los ADAS

Las reacciones sobre el desarrollo de los ADAS
El director de la DGT, Pere Navarro, asegura que la implantación en 2024 de estos sistemas es un antes y un después, y facilita algunas cifras para concienciar a los usuarios: «Varios de estos sistemas que vienen de serie en los vehículos nos van a ayudar de forma importante a reducir los siniestros viales».

«Por ejemplo, el sistema de advertencia de somnolencia y pérdida de atención del conductor podría evitar el 35% de los siniestros relacionados con la somnolencia o distracciones», indica. «El sistema de mantenimiento de carril evitaría el 25% de las salidas de la vía o la señal de frenado de emergencia podría evitar el 55% de las colisiones por alcance, el 25% de los atropellos mortales y el 27% de las colisiones con bicicletas, es decir, sistemas que nos ayudan y que evitan siniestros».

La DGT reafirma su compromiso con los ADAS y quiere incorporar en el registro de vehículos la clasificación EuroNCAP y los sistemas de ayuda a la conducción con los que va equipado, lo que se podría consultar de manera gratuita en la web y la app de miDGT.

El Instituto Universitario de Investigación de Automóvil dice, a través de su director, Francisco Javier Páez, que «es indudable la mejora sobre la seguridad vial que permiten los ADAS, especialmente cuando la sociedad los acepte y se adapte a ellos».

Por su parte, el consejero delegado de Volvo Car España y vicepresidente de Fesvial, José María Galofré, cree que «los ADAS son una revolución comparable al cinturón de seguridad, pero necesitan algo más que ingeniería, necesitan confianza social».