Osram advierte de que un uso incorrecto del dispositivo, una vez finalizado el periodo de gracia, puede derivar en sanciones económicas que van desde los 80 hasta los 200 euros.

Osram recuerda a los conductores los principales motivos por los que pueden ser sancionados por el uso incorrecto de la baliza conectada V16 una vez finalizado el periodo de gracia. “No basta con llevar una señal luminosa en el vehículo: es imprescindible que esté homologada, correctamente conectada y que se utilice de forma adecuada en situaciones reales de emergencia. Un uso incorrecto no sólo puede conllevar sanciones, sino que también compromete la seguridad del propio conductor y del resto de usuarios de la vía”, indica Carlos Garrido, Sales Manager de Osram España.

De acuerdo con la normativa vigente y la información oficial facilitada por la DGT, el incumplimiento de las obligaciones relativas a los dispositivos de preseñalización puede acarrear diversas sanciones. En concreto, la ausencia de una señal V16 conectada o la utilización de un dispositivo que no esté debidamente homologado puede suponer multas de aproximadamente 80 euros. Asimismo, los incumplimientos relacionados con cualquiera de los supuestos mencionados en situaciones de riesgo pueden derivar en sanciones económicas que alcanzan hasta los 200 euros.

Principales motivos de sanción

Uso de una señal V16 no homologada o con homologación caducada: no todos los dispositivos disponibles en el mercado cumplen los requisitos legales. La normativa exige homologación oficial y conectividad activa con la plataforma DGT 3.0. El uso de modelos no certificados, con homologaciones no válidas o adquiridos antes de la entrada en vigor sin actualización de conectividad puede dar lugar a sanción, aunque el dispositivo emita luz correctamente.

Activación tardía o uso incompleto en situaciones de riesgo: la señal debe activarse de forma inmediata cuando el vehículo queda inmovilizado en una vía interurbana o zona de riesgo. Retrasar su uso, activarla sólo de forma parcial o confiar en otros sistemas de señalización puede considerarse un incumplimiento de la obligación de advertencia.

Colocación incorrecta que reduzca la visibilidad real: aunque el dispositivo esté encendido, una colocación incorrecta (como superficies laterales, zonas bajas del vehículo o puntos que limiten la visibilidad) puede ser sancionable. La normativa establece que la V16 debe situarse en el punto más alto posible del vehículo para garantizar su visibilidad a larga distancia.

Uso indebido fuera de situaciones de emergencia: activar la señal V16 sin una causa justificada, como uso preventivo innecesario, pruebas en vía pública o situaciones que no impliquen inmovilización del vehículo, puede inducir a error al resto de usuarios y a los sistemas de gestión del tráfico, lo que constituye una infracción.

Conectividad inactiva o fallida: la señal debe transmitir la ubicación del vehículo a la DGT 3.0. Fallos de transmisión por batería agotada o manipulación del dispositivo constituyen un incumplimiento sancionable.

Uso de una señal V16 no conectada: constituye aún un incumplimiento sancionable la utilización de un dispositivo V16 sin conectividad activa con la plataforma DGT 3.0. Se puede comprobar tanto en el envase como en el propio dispositivo. Debe aparecer la nomenclatura V16 IoT o la indicación de que se trata de una baliza conectada a la plataforma DGT 3.0. Y al abrir la baliza debe encontrarse un número IMEI único, del mismo tipo que se utiliza en los teléfonos móviles, que identifica de manera exclusiva cada unidad.

Posibles implicaciones con las aseguradoras
Dado que la V16 constituye un elemento de seguridad obligatorio, la falta de una baliza homologada y conectada en el vehículo podría derivar en conflictos con las aseguradoras en caso de incidente o accidente. El incumplimiento de este requisito podría ser interpretado como una negligencia en las obligaciones de seguridad vial del conductor, afectando a la cobertura del seguro, a la tramitación de siniestros o incluso a la asunción de responsabilidades.

Una vez finalizado el periodo de adaptación establecido por la normativa, resulta imprescindible que los conductores hagan uso exclusivo de dispositivos homologados y plenamente fiables.