Más del 20% de los vehículos de Audi, Nissan y Toyota presentan un estado “muy malo” en sus baterías, frente a apenas un 4% en el caso de Volkswagen y Peugeot.

La batería de 12 V sigue siendo una de las averías más frecuentes y más silenciosas. Los diagnósticos realizados con la app y el escáner OBD2 de Carly en España este año muestran diferencias por marca en la proporción de coches con “batería de arranque en mal estado”, indicando la necesidad de mantenimientos o reparación por fallos de batería. Estas diferencias están muy ligadas a patrones de uso (recorridos cortos, ciudad), temperaturas elevadas, edad del vehículo y hábitos de mantenimiento.

De acuerdo al ranking de Carly, los vehículos de Audi (26,84%), Nissan (25,08%) y Toyota (20,89%) presentan un estado “muy malo” en sus baterías, seguidos de modelos Mercedes-Benz (17,93%), Honda (17,20%), Land Rover (15,69%), SEAT (15,48%), Renault (15,29%), Volvo/Škoda/Ford/BMW (~14-13%) y Opel/Kia/Mazda (~10-8%).

Los vehículos que presentan menores porcentajes son los Peugeot (3,94%), Volkswagen (4,62%), Citroën (5,31%), Hyundai (5,69%), Fiat (6,74%) y Mini (7,95%).

“Lo importante no es ‘quién gana el ranking’, sino qué puede hacer hoy cada conductor para alargar la vida de su batería y evitar una grúa. Con datos y un diagnóstico sencillo, la prevención sale mucho más barata que la avería”, explican desde Carly, para añadir que el mantenimiento preventivo y los hábitos de conducción son factores determinantes en la salud de la batería, más allá de la marca del vehículo. Los coches con recorridos cortos y uso urbano frecuente tienden a sufrir más desgaste eléctrico. Además, la falta de un servicio de batería o utilizar una batería al límite puede forzar alternador y electrónica.

Algunas señales que avisan del mal estado de la batería son las siguientes: arranque perezoso o luces que “respiran” al ralentí, testigo de batería o avisos eléctricos intermitentes (ESP/ABS/airbag) tras varios días parado, avisos eléctricos intermitentes tras dejar el coche varios días, start-stop o sistemas de confort que se desconectan y dejan de funcionar sin aviso de avería, y dirección asistida dura unos segundos al arrancar.

Además, destaca el papel creciente de la tecnología de diagnóstico digital: herramientas como Carly permiten a los conductores verificar en tiempo real el estado de la batería y otros sistemas clave del vehículo, lo que ayuda a evitar averías y prolongar la vida útil del coche.