Los sistemas ADAS (Sistemas Avanzados de Asistencia a la Conducción) son el pilar fundamental de la industria de automoción moderna.  Su calibración  es esencial para garantizar la seguridad activa del vehículo, asegurando que cámaras y radares interpreten el entorno con precisión milimétrica. Una calibración correcta previene fallos en frenadas de emergencia y ayudas de carril, reduciendo el riesgo de accidentes graves hasta un 60%.  Pero atención: si no están correctamente calibrados, pueden volverse inútiles o incluso peligrosos.

Razones clave por las que la calibración ADAS es crucial:

  • Seguridad y Precisión: Ajusta los sensores (cámaras, radar, LIDAR) tras reparaciones, cambios de parabrisas o colisiones, garantizando que el vehículo «vea» y actúe correctamente.
  • Funcionamiento Correcto: Un sistema mal calibrado puede no activar advertencias o intervenciones críticas en momentos necesarios, o peor, dar falsas alertas.
  • Requisito Técnico: Las cámaras y sensores necesitan ángulos y posiciones específicas (especificaciones OEM) para leer el entorno, las líneas de carril, señales y peatones.
  • Prevención de Colisiones: Fundamental para funciones como la frenada de emergencia, el asistente de mantenimiento de carril y el control de crucero adaptativo.

La recalibración es necesaria tras la sustitución del parabrisas, daños en parachoques (donde hay sensores de radar), alineaciones de dirección, cambios en la suspensión o cuando se encienden los testigos de fallo en el cuadro de mandos.