
Un filtro de aire obstruido puede elevar el consumo de combustible entre un 6% y un 10%. Se recomienda un mantenimiento, como revisar el estado de esta pieza que es muy económica, su precio suele oscilar entre los 20 y los 45 euros de media. Su sustitución periódica ayuda a mantener el rendimiento del motor en condiciones óptimas, siendo imprescindible para el cuidado de las partes internas del motor.
Más allá del consumo, otro riesgo de circular con un filtro muy deteriorado está relacionado con posibles averías. Si el filtro pierde su capacidad de retención, partículas de polvo y suciedad pueden llegar hasta la cámara de combustión, provocando rayaduras en los pistones y en las paredes de los cilindros e incluso puede ser el culpable de no pasar la ITV por un incremento en la emisión de los gases nocivos.
Este desgaste interno puede derivar en daños severos como la rotura del motor, cuya sustitución puede alcanzar los 6.000 euros, lo que puede multiplicar por mucho el gasto anual en combustible de cualquier conductor, sobre todo en el contexto actual, marcado por el encarecimiento de los carburantes, con el diésel un 23% más caro y la gasolina un 5% por encima de los precios de 2025.
Síntomas que alertan para un posible cambio
Hay varios síntomas que alertan de la obstrucción del filtro del aire, entre los más habituales; la pérdida de potencia al acelerar o la emisión de gases más oscuros y opacos que salen por el tubo de escape. Ante su detección, el especialista recomienda llevar el vehículo al taller para que profesionales capacitados procedan a su revisión y, si fuera necesaria, su sustitución, una intervención sencilla y económica que contribuye tanto al buen rendimiento del motor como a prevenir averías mucho más costosas en el futuro.
Se recomienda sustituir el filtro de aire cada 15.000 o 30.000 kilómetros, siempre siguiendo las indicaciones del fabricante, aunque este intervalo puede variar en función del entorno de conducción. Las zonas secas, los caminos de tierra o las épocas del año con elevada presencia de polen, como la primavera o el verano, pueden acelerar la acumulación de suciedad en el filtro, siendo necesaria su sustitución de forma prematura.
Un motor necesita dos elementos fundamentales: el propio combustible y el aire. De media por cada litro de combustible un motor consume 14-15 litros de aire. Antes de llegar a la cámara de combustión, el aire debe pasar por el filtro, cuya función es retener polvo, suciedad e impurezas. Cuando el filtro se encuentra saturado o sucio, el motor recibe menos oxígeno del necesario. Esta falta de aire provoca que el sistema de combustión sea mucho menos eficiente y necesitemos pisar más el acelerador para disponer de la misma potencia. El resultado es una combustión menos eficiente, reduciendo el rendimiento del motor y aumentando el consumo.
(Extraído de Posventa.info https://www.posventa.info/texto-diario/mostrar/5823154/filtro-aire-mal-estado-puede-aumentar-consumo-combustible-hasta-10)