El calor se adueña de las carreteras en verano, y con ello llegan los problemas para viajar. Los datos de la DGT aseguran que durante los meses con mayores temperaturas en 2024 se produjeron 160 siniestros relacionados con anomalías en los neumáticos, y es una cifra muy importante porque este es el único elemento que está en contacto con el sofocante asfalto que puede estar entre los 50 y 80ºC.

El riesgo de reventar una rueda se incrementa cuando se alcanzan estos números, por lo que es clave extremar las precauciones, aún más en medio de las operaciones salida en muchos puntos de España.

Los peligros del verano con los neumáticos
Una rueda puede soportar más de media tonelada cuando está en contacto con el asfalto a más de 50ºC, y esa unión de factores con calor extremo, largos desplazamientos y una mayor carga con varias maletas, provoca un mayor riesgo de sufrir un accidente.

Es por ello que hay que comprobar todos los componentes para minimizar las posibilidades, y una de las acciones es la de ajustar las presiones a lo que indica el fabricante. Uno de los fallos es reducirlas para compensar las altas temperaturas, pero la realidad es que el incremento del calor favorece a la pérdida de la presión a través de la válvula por la dilatación, además de que la carretera caliente incrementa los pinchazos y reventones.

El aumento del peso del equipaje también conlleva una mayor distancia de frenado, con la respectiva deformación del neumático si no se lleva una presión adecuada.

Una inversión para la seguridad
A pesar de que los neumáticos son unos componentes que conllevan un desembolso importante, el precio no debe ser algo que decida siempre su elección. Lo mejor es optar por uno que se adapte tanto a las necesidades como al vehículo, ya que además de mejorar el rendimiento general y optimizar la eficiencia, se consigue una mayor seguridad.

Uno de los mitos que existen entre los conductores es que los neumáticos All Season solo están pensados para el invierno, pero su diseño está ideado para un comportamiento equilibrado durante todo el año, siendo una opción adecuada para los desplazamientos estivales.

Su compuesto y banda de rodadura está creado para mantener un buen nivel de adherencia sobre asfalto caliente, ofrecer estabilidad cuando el vehículo tiene una mayor carga y responder ante fenómenos cada vez más normales en el verano, como lluvias torrenciales o cambios bruscos de temperatura.

Aunque la recomendación es revisar de manera periódica la presión de inflado, comprobar el desgaste y seleccionar los neumáticos desarrollados para mantener las prestaciones tanto en seco como en mojado.

Errores más frecuentes y consejos con los neumáticos
En cuestión de neumáticos, hay varios errores frecuentes que se deben evitar para mantener la seguridad:

  • Circular con una presión incorrecta.
  • Viajar con el vehículo más cargado sin adaptar la presión recomendada.
  • Apurar el dibujo del neumático hasta el límite legal.

No obstante, se pueden seguir unos consejos para el uso y mantenimiento adecuado en verano:

  • Revisar la presión siempre en frío: comprueba el inflado antes de iniciar el viaje. El calor ambiental y la fricción con el asfalto modifican la presión interna durante la marcha. En caso de haber recorrido una gran cantidad de kilómetros, se debe añadir 0,3 bar a la presión del neumático para compensar el incremento de presión por efecto de la temperatura.
  • Adaptar la presión a la carga del vehículo: el equipaje y los ocupantes suman kilos extra. Ajusta la presión a las especificaciones de carga máxima recomendadas por el fabricante para evitar que el neumático se deforme.
  • Nunca reducir la presión frente al calor: es un error muy peligroso bajar la presión para intentar compensar las altas temperaturas del asfalto.
  • Controlar el desgaste del dibujo: no apures el neumático hasta el límite legal. Un dibujo con buena profundidad es vital para evacuar el agua en caso de tormentas de verano y evitar el aquaplaning.
  • Realizar una inspección visual: revisa los flancos y la banda de rodadura en busca de grietas, cortes, bultos o desgastes irregulares que puedan agravarse con el calor extremo y las carreteras deterioradas.
  • Prestar atención a las válvulas: las altas temperaturas favorecen una mayor pérdida de presión a través de la válvula debido a la dilatación de sus componentes. Asegúrate de llevar siempre los tapones puestos.
  • No olvidar la rueda de repuesto: si tu vehículo cuenta con ella, comprueba que tenga la presión adecuada y esté en perfecto estado; de poco servirá si la necesitas y está desinflada tras meses en el maletero.
  • Apostar por la calidad: aunque los neumáticos de calidad puedan resultar más caros de inicio, a largo plazo mejoran el rendimiento y la eficiencia del vehículo. Lo más importante es que su tecnología avanzada multiplica la seguridad tanto del conductor como de sus acompañantes, marcando la diferencia en situaciones críticas como una frenada de emergencia sobre asfalto a 50ºC.
  • Considerar los neumáticos All Season: si necesitas cambiar tus ruedas, recuerda que los neumáticos «todo tiempo» mantienen un comportamiento estable y una excelente adherencia sobre asfalto caliente, siendo ideales también para los desplazamientos estivales.
  • Hacer la revisión un hábito mensual: no te acuerdes de los neumáticos solo en vacaciones. Establece la rutina de comprobarlos al menos una vez al mes para garantizar el correcto funcionamiento de los sistemas de seguridad activa (ADAS) de tu vehículo.